lunes, 5 de agosto de 2013

Violencia Policial


Hoy vino Martin a la Defensoria, lo trajo su madre,Alejandra, Martin tiene veinte años, es hincha de juventud y vive en la Zuviria arriba.
El domingo pasado Martin fue a la cancha, a ver Juventud, Central, no pudo entrar, se quedo afuera escuchando las hinchadas cantar. Terminando el partido vino la policía, pegaba, Martin no sabe bien porque, pero la policía pegaba a los que estaban afuera, le pegaron fuerte ,cuatro, quizás cinco golpes, en el cuello y en la espalda, Martin mostró el documento y el carnet, les dijo que no le peguen, que dolía, le dieron un ultimo golpe y le dijeron salí de acá, ándate a tu casa.
No le quiso contar a su mama, para que no le prohiba ir de vuelta a la cancha, pero se lo contó a su hermanita, tiene cinco años y es su confidente, ella le dijo a la mama, que Martin tiene rojo en la espalda, y que le duele.
Alejandra lo vio, le pregunto y Martin le fue contando, lloraba el y lloraba su madre, la policía que lo tenia que cuidar le había pegado.
Fueron a la radio, curioso, hoy la gente va a la radio en vez de a la justicia, les dio miedo que la policía lo persiguiera. La llamaron del ministerio de DDHH, le dijeron que la iban a llamar de vuelta para atenderla,le dije que estaba bien, que el ministerio de DDHH era el organismo  indicado para intervenir en este tema,también le dije que lo haga revisar por un medico que certifique los golpes.
El médico del San Bernardo no lo quiso revisar, les dijo que fueran a un consultorio externo, habrá pensado que el era un tipo demasiado importante para atenderlos, los de DDHH la volvieron a llamar, le dijeron que haga la denuncia en la Defensoria del Pueblo, que ellos después iban a seguir el expediente.
A la tarde volvió a verme, a contarme que en DDHH nadie la acompaño, no la acompañaron a ver un médico,no solo el del San Bernardo no lo reviso, el de la policía tampoco, les dijo que había un decreto que se lo prohibía, no la acompañaron a ver a un fiscal, la dejaron en banda.
Alejandra y Martin vienen mañana de vuelta a la Defensoria,vamos a acompañarlos a la policía y sino los atienden vamos a denunciar al responsable.
No se si se los comente,  Martin es discapacitado, tiene una edad mental de seis años,le gusta el futbol, tiene  la espalda lastimada y el ministerio de DDHH mira para el otro lado.